domingo, 14 de julio de 2013

Encuentros

Siempre me gustó pasear en moto, pero sin duda hoy fue diferente.

Recorrimos hasta Montevideo con la Yumbo Shark de Fernanda, amiga uruguaya y compañera de trastadas. No se presentaba demasiado frío el día, estaba el Sol presente. 

Fuimos entrando en la ciudad y ya encontramos la primera feria, Piedras Blancas allá donde acudir a encontrar algo que te robaron, según dicen, cuentan. El destino perseguido Tristán Narvaja no se hizo esperar demasiado, y al ratito estábamos caminando por la larga calle que da nombre a esta peculiar feria, algo que no queda recogido en ninguna foto, como bien matizaba Fer. Personas y cosas peculiares, diferentes, varias; fruta, especias, verdura, queso, zapatos, una dentadura, una matricula de hace 10 años, madera, hierro, metal, libros, libros, libros, cualquier cosa inventada en esta tierra que necesites, la tienen en Tristán Narvaja... rico estaba el pancho (perrito caliente) que hizo de abrebocas en ese puestito de la esquina.

Nos encontramos con Guille, y de ahí vamos a comer la milanesa napolitana más grande, con una ración de papas a la altura de semejante plato, menos mal que la Patricia fresquita ayudo a pasarla.

Llegar al parque Rodó, el laguito, los patos, algunos escalando en el puente, el granito de las canteras del parque, la gente paseando, con ese sol de caer la tarde, mateando, parejas, abuelitos, guris, gurisas, chiquilinas y chiquilinos que corretean, otros se tiran por la ladera con cartones, es domingo y entre el parque y la Rambla se siente la diversión de la gente.

LLegar al faro, parar la moto y aprontar el mate, de nuevo otro día, atardecer a la orilla del mar, esta vez Montevideo dice adiós al día, enciende su centro y le cuida la Luna.



Un ratito compartido con Juan, lugar de encuentro Museo Naval, bici, risas, charla, fumando un poquito, el frío aprieta ya, nos vamos de vuelta.

Y las ruedas giran y giran, y giran más, dejando Montevideo atrás, cada vez sintiendo menos frío y mas inmovilidad, una mezcla de alegría, bajo las estrellas infinitas, la Luna mirándonos, y de malestar, el frío está salado, es demasiado.

LLegamos al CAF, a duras penas responden las piernas, proceso de congelación a pleno rendimiento, Fer decide saludar de cerca al piso, entre risas vamos a calentarnos. Ducha y fuego con las amigas que aquí están. Y pan rico de Ale, y alfajor con poquito dulce de leche de Catherine. 

Acaba el finde, pleno, lleno, divertido, alegre y feliz, no falto nada... ¿quizás... faltaste tú?


Salitre en la piel

Sábado de paseo entre mujeres, nos fuimos las cuatro haciendo ruta hacia la costa este, y fue entonces que nos encontró el mar.

Pasear, sentir su brisa, el rico olor del puerto en plena actividad, los hombres que llegaban del mar con la pesca del día, con esa preciosa actividad; la pesca artesanal.

Recogiendo palangres, las redes de enmalle, otros agrupan las brótolas, son otras manos las que las limpian, trabajan juntos, en armonía con el ambiente, impregnando de color y rico olor la escena. Después de semejante espectáculo no cabía otra cosa que sentarse en un puestito frente al puerto, almorzar empanadas de camarones o marisco, con otras variedades de pescado, una delicia.



Para la digestión, el Castillo de Piria es el destino, recorrer sus jardines, asomarnos al pueblo andaluz, escuchar las cotorras volándonos las cabezas, abrazar un enorme árbol, ver inmensos Dragos que alguna vez conocí en una isla... A lo lejos el cerro de Pan de Azúcar.

Y hasta él llegamos, pasando por la reserva, conocer la flora y fauna autóctona, caminar, subir al mirador, la niebla abrazando la cumbre del cerro, una torta frita y mate para entrar en calor.

Volvemos al pueblo, Piriápolis se presenta hermoso atardeciendo, rojos sobre plata nos llenan los ojos, conjuramos deseos, pensamos sueños, nos llenamos de luz de mar.

Paseo artesanal, más cosas por cotillear, Nacho aparece cual motoquero sorprendiéndonos, invitadas vamos a la exposición de pesca artesanal, lindas fotos, buena degustación, antes de irnos, tenemos que probar los helados de El Faro, me decanto por el favorito, menta y chocolate enfrían mi garganta. 

Nos vamos, bajo una Luna, primera Luna uruguaya que veo, linda, potente, fuerte, creciendo juntas.






viernes, 12 de julio de 2013

La Cruz del Sur

Hace unas noches por primera vez estaba despejado el cielo, fue algo impactante, era la primera vez que veía el cielo del Sur, todo cambiado de lugar, Sirio brillando fuerte de este lado, y mirando sin parar La cruz del Sur, reaprendiendo a orientarme, y es que eso es lo que ocurre cuando se mira desde el Sur, lo pensado y construido se recoloca poco a poco, y despacito aprendes a interpretarlo. La vía láctea se presenta como un camino enorme por el que perderse a navegar.

Mirar el cielo, acompañada por dos grandes personas, dos platenses cada una de una orilla, fue bonito.



Aún la Luna no me saludo del otro lado, la noche que me encuentre, será sin duda mágica. De momento la magia reside en cada día, cada persona, cada gota de lluvia o rayo de sol, en cómo me llamás gallega, cada mate que comparten conmigo, la magia está siendo en este mismo momento, o cuando pruebo un sabor nuevo, aprendo a llamar a las cosas de otra manera, me sonríen unos labios, con el calor y olor a estufa de leña, liando patosamente un cigarro, jugando al futbolito en el boliche, agarrando sola el omnibus por primera vez, escondiendo las manos en las semillas de trigo, caminando Montevideo bajo la lluvia con Iliana, preguntando veinte veces que significa nosequé, planeando salidas con las nuevas colegas, compartiendo cada ser, lo del dulce de leche es algo más que magia, escuchando a maestras rurales y conociendo realidades en sus palabras, el Mercado Agrícola lleno de gente, el cultivo orgánico, las meriendas compartidas con las chiquilinas, la casa de Ale y su persona recibiéndome y tratándome como "de siempre" mujer ejemplo de trabajo con la que compartir confidencias y saberes, ella pone amor en cada detalle , el español con toque de humor y dulzura de una francesa que me regala una visión  enfoque nuevo de la profesión, confidencias y risas y aprendizaje y amistad con Fer, Limber sorprendiéndome con sus salidas y humor combinados con profesionalidad y trabajo, reírme y andar jodiendo con Nacho, ese paseo con Vale en la noche fría y los pañuelitos bordados por su abuela dejando recuerdo de su esencia pura, Óscar y su peculiar energía alegre que camina y suena cumbia, cigarros compartidos con el otro Nacho facilitándome mil recorridos por hacer, Marcelo o Mariano mostrándome la agroecología, el calibrado de la sembradora, la alternativa viva, definir Desarrollo con Carlos, Daniel y la Quebrada a la que desear llegar, (.....) cada una me está regalando ratitos de magia con aire de Sur, y me llega aire de Norte y su hechizo cada vez que enciendo el ordenador y veo o leo a la familia, la otra familia y amigas y las siento cerca...

Quizás la vida, vivida intensamente es eso.


martes, 2 de julio de 2013

...esas sonrisas tan bonitas...

¿Y quién será Penélope? ¿En qué puerto, estación o plaza estará? ¿Cuántas hojas se secarán? ¿Cómo se filtrarán mis lágrimas dejándote humedad hasta entonces? ¿Cuántos serán los ojos que se cruzarán, las gotas que se evaporarán del mar? ¿Cuánta nostalgia de cosas que no pasarán jamás?


Y los pilares de este puente se deshacen, diapositivas de años pasados, de “algos” que hacen este todo, decisiones que nos trajeron aquí, a este minuto exacto. Ves como aquel día que decidiste que ser positiva y hacer intenso todo, incluso esas veces en las que ha sido exagerado, fue el día que acertaste, vives intensamente, todo cuenta mucho más. Por eso, tú que algún rato me has regalado, has sido exprimida como persona dentro de mi mundo, que no es otro que el que habita dentro de mis trozos. Por eso, en ti misma, en ti mismo, para mí lo eres todo, grande, sorprendente, magia, un regalo.


En el camino de este puente vital, he visto caras y he oído voces diferentes, y todo llega de una manera significativa, nada carece de sentido ni de valor, las palabras me retumban por dentro, las frases bonitas, ingeniosas, filosóficas, me dejan pensando, meditando, buceando dentro de mi mundo, ese mundo que es el que finalmente tratas de descubrir. Estos últimos días ha pasado Vida, te vi, la vi, le vi, hablamos, compartimos, reí, llore, ande, corrí, cante, me pille el puntillo botellín en mano, me he despedido muchas veces, y ninguna, recalenté el café, estuve al Sol y sobre todo a las Lunas, el viento me besó, la lluvia me lavó, anduve Madrid, camine mi pueblo, grité en el coche, me enfadé, odié la ciudad y su tráfico y a la vez la ame…

 Estoy aquí, ¿dónde?... y al final, y al principio, qué importa, Vida, Vida y Vida, y mientras tanto Amor…



Yo sólo busco que me tiemblen las piernas (…) aviones a punto de salir (…) suena Pereza de fondo, y sí, me tiemblan las piernas, y no sólo es por los aviones.