jueves, 5 de marzo de 2015

Corte de mangas

Por Lore Caliz

No he podido evitarlo, ha sido como un acto reflejo, como si me hubiese quemado repentinamente un dedo, el caso es que lo he hecho, y tengo que reconocer, que volvería a hacerlo.
Me acababa de bajar del ómnibus, dirigiéndome hacia el hospital, qué irascible se pone una de camino al dentista, sea el día de la semana que sea, pero además era lunes. Me baje y comencé a caminar, y al cruzar el primer semáforo, el coche que estaba en primer lugar empezó a pitar como un loco, obviamente me giré. Un señor, pelo canoso, cara arrugada, le miré, con esa duda de querer entender si estaba pasándole algo, teniendo la certeza que el semáforo estaba verde para mí. Después me di cuenta, era un machirulo, una serie de gestos lascivos salían del auto, que se hacía pegajoso por segundos, y ahí fue que me queme. Que el maravilloso lunes, de camino al hospital, le largue un perfecto, bien direccionado y con los ojitos bien clavados corte de mangas, mientras me daba la vuelta con el brazo en alto, como dejándolo muy claro.

Mi dedo ocupaba toda la calle. Sus babas se escurrían por el limpiaparabrisas.



Tengo que reconocer que el resto del camino lo hice volando, era más grande, ocupaba mucho más espacio en la vereda, y el mundo lo sabía. Nadie más dijo nada. Y el camino de asfalto se me volvieron flores. 

Penes y sus genialidades.

Por Lore Caliz

Me gusta, me provoca ese escalofrío que va desde la espalda hasta el cuello erizándome los pelitos. Qué mirada… Uy! Esas manos venosas, que ganas de…

Y abrió la bocaza. Con esa cara que ponen los niños pequeños cuando piensan que han dicho una genialidad, con ese gesto de “he dicho algo que la va a romper, ahora se me derrite”, sólo por soltar un comentario sobre una cuestión feminista que yo había planteado en otro espacio unos días antes, por supuesto diciéndome cómo debía expresarlo, porque te sentías fuera.


Tú, tu pene y tus gilipolleces acabáis de conseguir lo que normalmente todos consiguen, convertirte en un machito infantil, absurdo y gilipollas. Si esa energía que utilizas en pensar como meterte en un espacio que no te corresponde la usases en  buscar la igualdad en los espacios que se nos niegan a nosotras, así sí, te follaba como nunca. Pero… os dejo a ti, tu pene y machismo que os montéis la fiesta solitos, que con lo que dices parece que no me necesitáis, ni a ninguna otra.