Y pasan los días entre encuentros y despedidas, entre hasta
prontos anda la cosa, y la fiesta que tengo dentro no acaba, casi con seguridad
me llegue volando la resaca.
Noto la fiesta con las sonrisas nerviosas, las ganas de no
parar un segundo de vivir, de exprimir cada regalo vital, camino sola de un
lado a otro, y la música alta de la fiesta me llega, está marcando mis pasos de
ritmo alegre.
Y una tarde de estas, asimilaré que me estoy yendo, que el
invierno del Sur me está esperando cálidamente, y será cuando la nostalgia y la
despedida se me salgan por los ojos, cuando la ilusión por lo que está por
descubrir se convierta en sonrisas mojadas, y será una vez más en el camino de
mi vida, en ninguna compañía pero llena de amor y recuerdos.
Disfrutando cada rayo de sol, cada persona que quiero, cada
persona que acompaña temporalmente el camino, cada trago, cada paseo, cada tarea…
Recordando cómo es eso de VIVIR y exprimir el segundo.
Amor y Lunas!!!
Ni acá ni allá, compañera, andamos en la pasarela que nos lleva del sueño a la realidad. Cuánto vas a disfrutar, ¡pequeña!
ResponderEliminarPaseo por sitios donde te conocen y todos me preguntan por ti, y me piden que te envíe sus mejores deseos, su cariño y su añoranza.
ResponderEliminarGracias por transmitirme esos sentimientos de la gente papi. Te quiero
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